Historias
De jóvenes a jóvenes: Educación integral sobre sexualidad en Bolivia
A pesar de vivir en uno de los países con las tasas más altas de embarazo adolescente de América Latina, muchos jóvenes bolivianos no reciben ningún tipo de educación sexual en sus escuelas, y algunos carecen de acceso a cualquier tipo de educación formal. Melanie Parra aspira a cambiar esa situación. Con solo 22 años, ya ha recorrido la mitad de su país natal, Bolivia, para impartir educación sexual integral a mujeres jóvenes y niñas, con el fin de que puedan tomar decisiones informadas sobre la anticoncepción y completar su escolarización.
“Empecé a trabajar en estos temas porque cuando tenía 16 años sufría abusos por parte de mi novio”, dijo Parra, estudiante de ingeniería y voluntaria de CIES, una organización asociada a Fòs Feminista que trabaja en toda Bolivia.
“No me había dado cuenta [de que era abuso] hasta que la gente del CIES vino a mi escuela y empezó a hablar de ello. Me empoderé y comencé a trabajar como voluntaria porque también me di cuenta de lo importante que era para todos los jóvenes tener la información y las habilidades adecuadas para iniciar una vida sexual que les aportara satisfacción y no consecuencias negativas. Además, para nosotras es un trabajo enriquecedor, pero también divertido, porque conocemos a muchas jóvenes como nosotras con las que aprendemos y nos lo pasamos bien al mismo tiempo”, dice Parra sobre sus actividades.
Bolivia tiene una de las tasas de embarazo adolescente más altas de la región, con 88 nacimientos por cada 1000 mujeres de entre 15 y 19 años, casi el doble del promedio del resto del mundo. Las mujeres indígenas y afrobolivianas son más propensas a tener embarazos no deseados y a ser sometidas a matrimonios o uniones forzadas.
Las jóvenes con las que Parra colabora como voluntaria forman parte de Tú decides, una red que CIES fundó en colaboración con otros jóvenes de Bolivia para promueven los derechos sexuales y reproductivos y la ESI en las escuelas y comunidades. Utilizan metodologías participativas que permiten a los jóvenes aprender a través de juegos, debates y actividades comunitarias.
Al igual que CIES, la mayoría de las organizaciones asociadas a Fòs Feminista incluyen la educación integral en sexualidad como parte central de su trabajo en toda América Latina y el Caribe. Las organizaciones asociadas apoyan la EIS en las escuelas y otros espacios educativos mediante la capacitación de docentes, el desarrollo de planes de estudio escolares y la educación entre pares con jóvenes voluntarios como Melanie.
Según a la UNESCO, Todos los gobiernos de la región informan de que cuentan con algunos programas de ESI para adolescentes y jóvenes en las escuelas. Sin embargo, la calidad de esos programas suele ser muy baja, ya que a menudo se centran únicamente en los aspectos biológicos de la sexualidad y no reconocen las dificultades a las que pueden enfrentarse los jóvenes cuando intentan prevenir el VIH y otras ITS, los embarazos no deseados o la violencia de género.
“La Constitución boliviana reconoce los derechos sexuales y reproductivos, lo cual es algo muy avanzado en el mundo. Pero eso no significa que la población pueda realmente ejercerlos, y mucho menos los adolescentes y los jóvenes. Para ello, un primer paso importante es que tengan una ESI basada en la ciencia y con una perspectiva de derechos humanos”, afirmó. Adriana Mendoza, otra joven que participó en la Red Tú Decides y ahora es miembro de la Junta Directiva de Fòs Feminista.
“Llevar la ESI a las escuelas permite a los adolescentes reflexionar también sobre sus vidas en general, desarrollar planes sobre lo que quieren para su futuro y qué herramientas necesitan para llegar a donde quieren estar”, afirmó Mendoza.
Parra y Mendoza son dos de los miles de jóvenes voluntarios que colaboran con las organizaciones asociadas a Fòs Feminista en todo el mundo. Sus historias nos inspiran a creer que el futuro será feminista.