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Un caos planificado y una solidaridad inquebrantable
Fòs Feminista se ha preparado para este momento decisivo. Hemos reforzado el papel ya significativo que desempeñamos en la ampliación del acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva y en la defensa de la libertad reproductiva.
No hay duda de que este es uno de los momentos más polémicos y peligrosos en nuestras más de siete décadas de historia, pero Fòs Feminista es resiliente y hemos realizado inversiones sostenibles para proteger los resultados a largo plazo de nuestros programas de salud sexual y reproductiva.
Nuestro artículo de portada da cuenta del drástico recorte en la financiación y las políticas de salud sexual y reproductiva que afectan a nuestras iniciativas de trabajo, así como de la energía y la experiencia que Fòs Feminista está dedicando a mitigar los daños ahora... y en el futuro.
Trump se apresuró a recortar el poder del gobierno estadounidense y su ayuda humanitaria. Y, en el proceso, se han socavado los sistemas jurídicos, la justicia, los derechos humanos, la libertad reproductiva y la decencia humana básica.
Anticipamos plenamente un retroceso en los recientes avances logrados en los programas de salud global para las mujeres. Sospechábamos que se restablecería la Ley Mordaza Global (GGR, por sus siglas en inglés) y que se retiraría el apoyo a la Organización Mundial de la Salud y al UNFPA, el organismo de las Naciones Unidas dedicado a la salud sexual y reproductiva.
Pero el desmantelamiento de la financiación y la infraestructura de USAID va mucho más allá de todo lo que hemos visto hasta ahora y ya ha tenido un enorme efecto dominó en muchos ámbitos.
Es evidente que la administración actual es mucho peor que la primera. Y han dejado una cosa muy clara: todos los esfuerzos por erosionar el derecho a la autonomía corporal, tanto dentro como fuera de Estados Unidos, están firmemente arraigados.
La administración actual ha hecho añicos los controles y contrapesos que protegen vidas en todo el mundo. Pero incluso antes de que esto ocurriera, Fòs Feminista ya dedicaba su energía, recursos y experiencia a mitigar los daños y proteger los servicios esenciales.
Aunque algunos de estos recortes están siendo impugnados ante los tribunales, parece poco probable que el resultado nos sea favorable. Por eso, Fòs Feminista garantiza la continuidad de la atención sanitaria proporcionando suministros esenciales para la salud sexual y reproductiva a través de nuestra red global.
Estamos capacitando a nuestros socios del Sur Global para que promuevan ante sus gobiernos la inversión en salud sexual y reproductiva. También estamos ayudando a los proveedores a depender menos de la financiación estadounidense y apoyando a nuestros socios para que desarrollen modelos de financiación sostenibles que garanticen los servicios a largo plazo.
Creemos que todos los defensores de la libertad reproductiva nunca deben perder de vista el poder de nuestra solidaridad. Es especialmente importante recordar que ya hemos sobrevivido a recortes gubernamentales devastadores en el pasado, y que lo volveremos a hacer ahora si permanecemos unidos.