Historias

Reducir la brecha en los servicios de salud reproductiva para las mujeres indígenas en Guatemala

Itzel es una joven indígena k’iche’ que vive en el departamento de Quetzaltenango, Guatemala. A los 19 años, ya era madre de dos hijos y no quería otro embarazo.

Itzel sabe que muchas mujeres de su pueblo que buscaban métodos anticonceptivos tenían que viajar a la capital del municipio, un viaje que ella no podía realizar debido a sus limitaciones económicas. Se enteró de APROFAM de uno de sus vecinos y luego se puso en contacto con una trabajadora comunitaria voluntaria, una mujer indígena que ofrece asesoramiento sobre salud sexual y reproductiva y habla el mismo idioma que Itzel.

La trabajadora social viene una vez a la semana al pueblo. Itzel habló con ella y decidió que lo mejor era empezar a tomar anticonceptivos orales, ya que son asequibles, y quizá más adelante se pudiera poner un DIU.

Itzel necesita un método anticonceptivo confiable porque considera que, por el momento, lo más importante es cuidar de sus dos hijos y poder seguir trabajando como agricultora de maíz y frijoles, lo que requiere mucho tiempo y esfuerzo, además de todas las tareas domésticas.

APROFAM cuenta con una red de casi 3000 voluntarios en Guatemala que brindan atención personalizada a miles de indígenas que viven en zonas rurales. Ofrecen asesoramiento personalizado sobre anticonceptivos y distribuyen métodos anticonceptivos. El equipo de salud móvil de APROFAM también coordina visitas con líderes comunitarios para dar a conocer sus servicios.

Al igual que APROFAM, decenas de organizaciones asociadas a Fòs Feminista en América Latina y otras partes del mundo prestan servicios de salud sexual y reproductiva a mujeres, niñas y personas indígenas de género diverso. Muchos de estos servicios se prestan en los idiomas de las comunidades y, a menudo, son implementados por personas de las propias comunidades.

Ya sea en Zapotec en México, Mopan en Belice, Aymara en Bolivia, Guaraní en Paraguay o en cualquier otro lugar, estamos comprometidos con los derechos de los pueblos indígenas y con reducir la brecha en la atención médica de las comunidades más desatendidas históricamente.