Historias
Dejados sin atención: El coste humano de los recortes de la ayuda exterior estadounidense en Argentina
En los últimos meses, los recursos y la financiación destinados a salvar vidas se han detenido en seco después de que la administración Trump cerrara varios departamentos y recortara presupuestos relacionados con la ayuda exterior, lo que ha generado un efecto dominó a nivel mundial. Los países más necesitados se enfrentan a innumerables retos debido a la insuficiencia de fondos para mantener los programas de salud pública, incluidos los relacionados con la salud y los derechos sexuales y reproductivos (SDSR).
Antes de que la administración Trump anunciara sus recortes, FUSA, socio de Fòs Feminista con sede en Argentina, ofrecía sesiones de psicología a precio reducido a migrantes venezolanos, una población muy vulnerable que ha sufrido algunos de los peores traumas imaginables. Algunos de ellos necesitaban tratamiento psiquiátrico intensivo y otros habían sido hospitalizados por intentos de suicidio. Sin embargo, cuando FUSA se enteró de la pérdida de fondos, se vio obligada a comunicar a cada paciente que ya no podía ofrecerles estas sesiones de psicología. Sin previo aviso, los pacientes de FUSA perdieron el acceso a servicios esenciales de escucha y apoyo. Uno de los pacientes pudo continuar su tratamiento pagando las sesiones de forma individual, pero no pudo mantenerlo a lo largo del tiempo.
FUSA fue una de las primeras organizaciones en brindar servicios de aborto legal cuando se despenalizó el aborto en Argentina. Su trabajo siempre se ha destacado por la calidad de los servicios de salud, por sus colaboraciones con otras organizaciones de la sociedad civil y por el apoyo que brindan a través de subsidios a personas que de otra manera no podrían pagar estos servicios.
Las sesiones de psicología canceladas son solo un ejemplo de cómo los recientes recortes devastadores en la ayuda exterior han afectado a la FUSA, pero ha habido numerosas consecuencias significativas. Debido a los recortes a la Organización Panamericana de la Salud, también se canceló un evento planeado en la ciudad de Jujuy que habría proporcionado acceso a métodos anticonceptivos (SIU, DIU, implantes y vasectomías) a unas 200 personas.
Para agravar aún más la presión que FUSA está sintiendo en este momento, la presión económica del gobierno argentino y la inflación del dólar estadounidense dificultan aún más que FUSA genere fondos suficientes para mantener la continuidad de la atención de la organización.
Las decisiones imprudentes de la administración Trump ya están teniendo repercusiones reales en personas de todo el mundo, y está claro que estas acciones perjudiciales seguirán teniendo consecuencias de gran alcance en todo el planeta, especialmente para las mujeres, las niñas, las personas de género diverso y otras comunidades marginadas. Ahora más que nunca, es esencial que todos los socios y aliados de los derechos sexuales y reproductivos se mantengan solidarios y se apoyen mutuamente mientras nuestro movimiento capea esta tormenta.