Alejandra Miranda

Historias

Un nuevo horizonte para los derechos de las mujeres en Honduras

El mes pasado, Honduras inauguró a Xiomara Castro como la primera mujer presidenta en la historia del país. La presidenta Castro, que se identifica como feminista, ganó las elecciones con un programa que incluye el compromiso de liberalizar la estricta prohibición del aborto en Honduras. Su victoria, a pesar de los ataques sucios lanzados en las redes sociales por grupos antiabortistas que alimentaron la violencia política contra las mujeres, se debió en parte a la incansable organización de las activistas feministas de todo el país. 

Alejandra Miranda es una de las activistas feministas que impulsan este movimiento. Miranda es originaria de la provincia de Atlántida, donde los miembros de su comunidad, el pueblo garífuna, llevan décadas resistiendo los violentos intentos de las autoridades hondureñas de privarlos de sus tierras costeras. Madre de dos hijos, estudió ecoturismo en la universidad, aunque actualmente está desempleada. Los hondureños negros como Alejandra sufren discriminación en el mercado laboral del país.  

 Desde la preparatoria, ha dedicado gran parte de su tiempo a educar a las mujeres sobre sus derechos y a organizar movimientos en defensa de los derechos de las mujeres y del pueblo garífuna. "Siempre he tenido el impulso de hacer algo por mi gente.”dice Alejandra sobre su activismo. 

El compromiso de Alejandra con los derechos de las mujeres la llevó finalmente a unirse a un movimiento de jóvenes activistas que luchaban por los derechos sexuales y reproductivos en su país. Somos Muchas, socio de Fòs Feminista, es una organización en crecimiento con representantes en todo Honduras que ha puesto la importancia de despenalizar el aborto en el centro del debate público.  

El deseo de desafiar el estigma asociado al aborto motiva el activismo de Alejandra con Somos Muchas. “Me dedico a visitar pequeñas comunidades donde las mujeres no tienen acceso a información ni servicios”, explica. “Hablamos con ellas sobre la importancia de los métodos anticonceptivos y el derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo. En esas comunidades, la sexualidad es un tema tabú y lo que ocurre es que las niñas y las jóvenes tienen embarazos no deseados sin poder hacer nada al respecto”.” 

Honduras es uno de los pocos países del mundo que prohíbe estrictamente el aborto, incluso cuando el embarazo pone en peligro la vida, no es viable o es resultado de una violación o incesto, tres circunstancias que justifican legalmente el aborto en la mayoría de los demás países. Honduras también prohíbe las píldoras anticonceptivas de emergencia.  

Pero las organizaciones feministas de Honduras han comenzado a inspirar esperanza para un nuevo futuro. Somos Muchas por la vida y la libertad de las mujeres surgió en 2015 como un movimiento que buscaba cambiar el código penal del país para despenalizar el aborto en tres excepciones. 

“No descansaremos hasta que todos los adolescentes reciban una educación sexual integral, hasta que todas las mujeres tengan acceso a la píldora anticonceptiva de emergencia, hasta que ninguna niña se vea obligada a ser madre. Soñamos con un Honduras en el que ser madre sea una opción y no una imposición”, afirma Alejandra sobre sus aspiraciones para el futuro. 

Somos Muchas ha logrado organizar encuentros de más de 400 feministas de todos los rincones del país. No tienen un liderazgo vertical; las decisiones importantes se toman en asamblea. No hay una sola vocera, sino que decenas de integrantes actúan como tales.  

A pesar de soportar ataques feroces por parte de grupos contrarios a los derechos humanos, Somos Muchas ha salido aún más fortalecida. De cara al gobierno de Castro, el grupo activista feminista seguirá organizándose para cambiar las leyes y ayudar a los hondureños de a pie a comprender la importancia del derecho a un aborto seguro y legal.  

“Nuestra alianza se basa en el amor y la solidaridad”, dice Neesa Medina, vocera de Somos Muchas. “Incluso ante desastres naturales como las tormentas que azotaron el país en 2020 o la pandemia de COVID, nuestra respuesta es feminista”.”